BAJO UN CIELO ESTRELLADO ¡VAMOS AL ENCUENTRO DE LA ESPERANZA!
El pasado 11 de octubre se llevó a cabo la Lunada Juvenil, un evento cuyo objetivo fue adentrar a los jóvenes en la primera estación de Belén, como parte de la Ruta 2031-2033. Esta estación tiene gran importancia, pues en ella se celebra el nacimiento del Hijo de Dios hecho carne y cómo esa misma celebración se refleja en el origen de cada uno de nosotros.
Conociendo la realidad de la juventud actual, con orígenes diversos y, en muchos casos, complicados, se subrayó la importancia de reconciliar el inicio del caminar juvenil a través del corazón compasivo y amoroso de Dios.
Alrededor de 100 jóvenes y adolescentes de toda la Arquidiócesis se reunieron en el Seminario de Tlalnepantla para vivir una tarde de reflexión personal y reconocer su origen familiar. Posteriormente, ofrecieron un momento de oración al Señor en una Hora Santa, armonizada por el ministerio La Cosecha, y concluyeron la jornada con la alegría de las alabanzas del grupo juvenil Mateo 5.
Al finalizar el día, los jóvenes disfrutaron del calor de la fogata y, cobijados por la luz de la luna en sus tiendas de campaña, descansaron para tomar fuerzas para las conclusiones del domingo.
Durante la segunda jornada, los aprendizajes se concretaron mediante temas y dinámicas que ayudaron a los jóvenes a materializar los compromisos asumidos, con el propósito de sanar, crecer y continuar en los procesos de la Ruta 2031-2033 dentro de sus grupos juveniles.
Este fue un gran inicio, pero apenas el primer paso de un camino junto a los adolescentes y jóvenes de Tlalnepantla, donde cada estación bíblica busca conectar con la esperanza y el compromiso de una Iglesia viva, misionera y alegre.
Brenda Isabel D’Herrera Gómez
Joven coordinadora diocesana de la PAJUV