VISITA PASTORAL AL KINDER GROVE

 

VISITA PASTORAL AL KINDER GROVE

La comunidad del Kinder Grove recibió con profunda alegría la Visita Pastoral de nuestro Arzobispo de Tlalnepantla, Mons. José Antonio Fernández Hurtado. Fue un encuentro fraterno, marcado por la cercanía y el entusiasmo de la comunidad educativa.

Un diálogo de esperanza con las familias

La jornada comenzó con un diálogo entre el Arzobispo y los padres de familia. Estuvieron presentes la Directora del colegio, Miss Daniela Moller; el P. Rafael Pacanins, capellán; la Dra. Norma Peschard, responsable de la Dimensión de Pastoral para la Cultura y la Educación, así como el personal de la institución.

Don José Antonio compartió la visión de una Iglesia misionera y "en salida". Transmitió el deseo del Papa León XIV, quien nos invita a ser "Peregrinos de Esperanza", especialmente en el contexto social y político que atraviesa nuestro país. Subrayó que nos corresponde a los cristianos luchar para que la presencia de Jesucristo permanezca viva en nuestros corazones y familias. "México tiene un gran tesoro en sus niños y jóvenes; escucharlos es la clave para construir una sociedad que respete la dignidad humana", afirmó.

Educación en la fe y el amor

Al responder a las inquietudes de los padres, Mons. Fernández Hurtado enfatizó que, antes que los conocimientos académicos, el valor primordial es la cercanía humana y espiritual: "Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura".

Instó a los presentes a educar con una "disciplina amable pero firme", formando en el amor a Dios y al prójimo. Destacó la importancia de la Misa dominical para fortalecer la fe y exhortó a los laicos a ser agentes de paz —al estilo de San Francisco de Asís— en sus trabajos, escuelas y comunidades.

El encuentro con los más pequeños

Uno de los momentos más emotivos fue la convivencia con los niños, quienes recibieron al Arzobispo con cantos y preguntas espontáneas:

  • — ¿Por qué quieres a Jesús?

  • Mons: "Yo quiero a Jesús porque Él me quiso primero".

El Arzobispo dialogó con ellos sobre el significado del Nacimiento como recordatorio del amor de Dios y, señalando la imagen de la Virgen en el patio, los invitó a rezar el Rosario. Explicó que el Manto de la Virgen de Guadalupe nos protege y que siempre podemos platicar con María, nuestra Madre.

Finalmente, bendijo las medallas de los pequeños, recibió dibujos realizados por ellos y prometió hacerles llegar una imagen de la Virgen de los Remedios para que los acompañe en su escuela. La visita concluyó con un refrigerio fraterno entre el equipo directivo y el Arzobispo, no sin antes invitarlos a unirse a la Peregrinación Diocesana a la Villa de Guadalupe este sábado 7 de febrero.