Homilía del 23 de agosto del 2024

August 23, 2024


Homilía del 23 de agosto del 2024

 

CELEBRACIÓN DEL 60° ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN DE LA CATEDRAL DE CORPUS CHRISTI, TLALNEPANTLA

"Que agradable Señor es tu morada" - Del salmo 83.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús:

Estamos reunidos en nuestra Catedral Corpus Christi, sede Metropolitana de la Arquidiócesis  de Tlalnepantla, Estado de México,   para dar gracias al Padre al Hijo y al Espíritu Santo porque el día 23 de agosto de 1964 este Templo, fue consagrado como Catedral y por este motivo significativo estamos conmemorando  con esta celebración eucarística, una acción de gracias por el aniversario de sus  60 años y pidiendo a nuestro Dios nos bendiga abundantemente a nuestra amada Iglesia Particular.

Quiero saludar a mi hermano obispo don Efraín Mendoza Cruz, a todos los sacerdotes, religiosos, diáconos permanentes y transitorios, a las  religiosas, seminaristas , agentes de pastoral, laicos y laicas aquí presentes; a todos los que están unidos en esta celebración eucarística, a través de las redes sociales y medios digitales, ya sea en  el territorio de nuestra Arquidiócesis, en algún lugar de la República Mexicana y en otros países, muchas gracias por su participación.

Las lecturas que se han proclamado hoy  iluminan el acontecimiento que estamos celebrando.

En la primera lectura del 1er. Libro de los Reyes. Vemos que se  culmina la construcción del Templo con la consagración. El centro de este relato es la gran plegaria de Salomón en donde reconoce la fidelidad de Dios y la invitación para que el pueblo sea fiel a la alianza… La oración insiste en el principio de fidelidad recíproca Dios ha sido fiel a su palabra cumpliendo la promesa a David.  La plegaria de consagración es una oración de intercesión, en la que el Rey aparece en su rol de mediador antes las necesidades del pueblo y expresa “Oye pues Señor, la súplica de este siervo tuyo y de tu pueblo, Israel. Cuando oren en este lugar, escuchamos del cielo, en donde tienes tu morada. Escúchanos y perdónanos.

El salmo que proclamamos el día de hoy  ¡Qué agradable, Señor, en tu morada! Felices los que habitan en tu casa, y pueden alabarte de continuo. Protege, Dios, a nuestro escudo y mira el rostro de tu ungido. Un día en tus atrios vale más que mil fuera de ellos, yo prefiero el umbral de la casa a de Dios al lujoso palacio del perverso. Que siempre este Templo, esta Catedral, lugar sagrado experimentos un encuentro con Dios y con nuestros hermanos, salgamos renovados para ser artesanos de paz y fraternidad.

En el evangelio, encontramos a Jesús  muy molesto, enojado, expulsando a los vendedores  porque han convertido en un mercado la casa de su Padre, en vez de ser una casa de oración,  de espiritualidad. Evidentemente no quedaron contentos, y le piden una respuesta ¿qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?  Jesús les respondió “Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré”. Replicaron los judíos, “Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¡y tú  lo vas a levantar en tres días? Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Evidentemente esto no lo entendieron,  sus discípulos lo hicieron a la luz de su Resurrección.

Por eso, en la segunda lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios, nos ha dicho, que Cristo Jesús es la piedra angular que han desechado los constructores. Sobre Cristo, todo el edificio se va levantando viene estructurado, para formar el templo santo del Señor, y unidos a él también ustedes se van incorporando al edificio, por medio del Espíritu Santo para ser morada de Dios.

Queremos el día de hoy,  agradecer a Dios Nuestro Señor,  por la consagración de nuestra  Catedral  hace 60 años. Con la bula “Aliam ex alias” el Papa Pablo VI desmembró parte de la Arquidiócesis de México y elevó a diócesis el territorio de Tlalnepantla y municipios colindantes el día 13 de enero de 1964: Corpus Chrisri fue consagrada Catedral el 23 de agosto del mismo año. Por ello es que estamos de fiesta precisamente hoy 23 de agosto de 2024, celebrando 60 años. ¿Gloria a Dios!. Siendo el primer obispo Mons. Felipe de Jesús Cueto (1964-1979) quien había sido hasta entonces fraile franciscano.

La construcción de la Iglesia y Convento de Corpus Christi, en Tlalnepantla, elevada a catedral en 1964, se remonta al siglo XVI. Actualmente nuestra catedral luce hermosa, sin embargo, los retablos y obras que podemos apreciar, así como su disposición y ubicación, se debe a un largo proceso de cambios a los que se ha enfrentado.

La edificación surge tras la llegada de los franciscanos al territorio americano en 1524 y el comienzo de su labor evangelizadora tanto en la Ciudad de México Tenochtitlan como en sus alrededores. Tlalnepantla, al localizarse relativamente cerca de la capital, debió ser de los primeros ligares a los que se trasladaron.

Tlalnepantla se traduce como “tierra de enmedio” y hace referencia a la fundación de una congregación entre dos poblados: Tenayuca y Teocalhueyacan.

Como podemos observar, el claustro está construido tanto con piedra rosa como gris, esto se debe a que ambas poblaciones aportaron materiales para la edificación.

Gracias a la labor de varios investigadores, entre ellos la Dra. Rebeca López Mora se puede establecer que la construcción del convento inicio en  la década de los sesentas del siglo XVI (1560-1570). Se puede establecer que la construcción tardó entre 20 y 30 años, lo cual era habitual para estas grandes edificaciones, en las que trabajaron tanto españoles como indigenas.

Los primeros franciscanos comenzaron a  adquirir imágenes desde el mismo siglo XVI - como el Señor de las Misericordias - imagen muy querida y venerada hasta la actualidad. Desde el año 2016 hasta la fecha se han realizado importantes trabajos de restauración profesional especialmente  de los retablos.

Nos unimos pues, este día a la acción de gracias por el 60 aniversario de la consagración de nuestra Catedral Corpus Christi, por el 60 aniversario de nuestra amada Arquidiócesis de Tlalnepantla y de nuestro Seminario; le pedimos al Espíritu Santo nos conceda a todos los sacerdotes, diáconos,  consagrados, laicos y laicas  los dones que necesitamos  para cumplir la misión de llevar el evangelio a todas personas. Nuestra Madre la Virgen de los Remedios Patrona de nuestra Arquidiócesis siempre nos proteja y acompañe. Así sea.

Mons. José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla