HOMILÍA EN LA PEREGRINACIÓN ARQUIDIOCESANA A LA BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS

Imagen de la homilía

 

«Ningún peregrino debe volver a su casa igual: Salgamos con ánimo para colaborar en el proyecto de Jesús»

 

Muy queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús: quiero darles la bienvenida y saludar a todos los peregrinos y peregrinas que han venido a esta Basílica de los Remedios para saludar a nuestra Madre Santísima, para pedirle su bendición [00:00].

Quiero saludar a todas las personas que forman parte de nuestra querida Arquidiócesis de Tlalnepantla, que está en varios municipios del Estado de México: gente que viene de Santiago Tlazala, de Jilotzingo, de Huixquilucan, Atizapán de Zaragoza, Tlalnepantla y Naucalpan [00:28]. Y estoy seguro de que están peregrinos y peregrinas de las siete zonas pastorales; algunos se han venido caminando, salieron desde temprano para ir caminando para llegar aquí a esta casa de nuestra Madre Santísima [01:02].

Y quisiera que levantaran la mano los que vienen de la zona pastoral...
—¿De la Zona VII? [01:28]
—¿De la Zona VI? [01:39]
—¿De la Zona V? [01:49]
—¿De la Zona IV? [01:54]
—¿De la Zona III? [02:00]
—¿De la Zona II? [02:00]
—¿De la Zona I? [02:09]

Muy bien, pues ¡qué alegría que vienen de todas las zonas de nuestra arquidiócesis! [02:14]. Y también levanten las manos los que vienen de otros lugares que no es de aquí de la arquidiócesis, ¡levante la mano! [02:24]. Muy bien, pues les damos un aplauso fuerte de alegría [02:34].

También de una manera especial quiero saludar a los monaguillos y a las monaguillas... [02:47] Muy bien. Saludo a las hermanas religiosas [02:58], a los seminaristas [03:11], a los diáconos [03:17] y a los sacerdotes [03:21].

Pues es un ambiente de fiesta, un ambiente de gozo, de alegría [03:29]. Cuando vamos a ver a nuestra Madre nos sentimos contentos [03:40]. Tenemos la experiencia humana también: yo recuerdo cuando, que en paz descanse mi mamá, pues como seminarista, como sacerdote y como obispo la iba a visitar y siempre sentía una gran alegría porque siempre me escuchaba, siempre me animaba para seguir adelante en mi vida [03:40]. Y es lo mismo que sucede con nuestra Madre, la Virgen de los Remedios [04:06]. Por eso esta peregrinación anual debe ser una experiencia para nuestra vida: no solamente venir como una costumbre, sino realmente una experiencia que nos deja una huella en nuestro corazón, una huella para seguir adelante en nuestra vida y, sobre todo, pues siguiendo su ejemplo [04:15].

La tenemos a ella como modelo [04:43]. Hemos escuchado tantas veces este evangelio de la visitación de la Virgen María a Santa Isabel, pero siempre no deja de sorprendernos esa solicitud para ir al encuentro de alguien que lo necesita, de alguien ya de edad avanzada, y va a auxiliarla; y así era siempre con todos los necesitados [04:53]. También es un ejemplo para que nosotros podamos también ver, tener esa sensibilidad para ir a aquellos que más lo necesitan, y siempre la Virgen María nos anima a eso [05:13].

Algunos de nosotros hemos seguido de alguna manera la visita que hizo el Papa León XIV... esa visita de cuatro días que hizo a Francia; y hay dos momentos pues significativos [05:34]:

  • Uno ahí en Notre-Dame, donde el Papa oró, también cantó delante de la imagen de la Virgen María que tiene al Niño Jesús [06:04]: fue algo extraordinario esa vivencia que a través de los medios de comunicación pudimos ver, y cómo en su rostro se veía emocionado al estar frente a la Virgen María [06:15]. Como hoy también nosotros, al estar frente a la imagen de la Virgen de los Remedios —que nos ha acompañado durante... ha acompañado a este pueblo durante cinco siglos y que también tiene al Niño Jesús—, pues es algo que nos emociona y también sentimos realmente su presencia, sentimos su presencia que nos anima en nuestra vida [06:29]. Así es que ningún peregrino o peregrina debemos volver a nuestra casa iguales, sino también con ese ánimo para seguir colaborando con Jesús en su proyecto [07:03].
  • Y otro momento también muy importante en la visita del Papa León fue cuando fue a Lourdes, allí al Santuario de Lourdes, donde también pues él rezó el rosario —es un lugar donde se reza mucho el rosario y donde van muchos enfermos— y él también con su antorcha caminando para venerar a nuestra Madre Santísima y estar ahí también en la gruta con la Virgen de Lourdes [07:28]. Es un ejemplo, y realmente la Virgen cambia nuestra vida [08:07].

El Papa decía que Europa no debe olvidar sus raíces cristianas; veíamos que su visita a Francia también ha sido un renacer otra vez al cristianismo y cuántos jóvenes no se acercaron [08:07]. También nosotros queremos que la Virgen de los Remedios esté presente en la vida de nuestro pueblo, que esté presente en las parroquias, que esté presente en las casas; y hemos también querido seguirla promoviendo para que esta imagen de la Virgen de los Remedios sea más conocida [08:29]. Así es que es una tarea para todos: como peregrinos caminamos y queremos transmitir el mensaje de la Virgen María [09:01].

Seguimos caminando en nuestra Iglesia particular de Tlalnepantla, y hace ocho días tuvimos nuestra tercera Asamblea Pastoral; y quedamos ahí nosotros de seguir en la ruta de ir haciendo cada vez más una Iglesia misionera [09:01]. Vamos en la ruta, pero tenemos que salir más a los lugares también de los alejados, a los lugares de aquellos que más lo necesitan, a llevar el evangelio [09:38].

Y también eso nos ha ayudado mucho: les decía yo hace ocho días desde el Documento de Aparecida en 2007, que estuvo insistiendo... es un documento muy importante en la Iglesia —que ahí estuvo muy presente el Papa Francisco y después a nivel mundial estuvo proyectando este documento de Aparecida—: una Iglesia discípula y misionera [09:57]. Y es la invitación para todos nosotros: que sigamos en una ruta de ser una Iglesia misionera, no solamente un día al año sino todos los días, porque la misión es permanente; y también que sigamos siendo una Iglesia sinodal [10:20]. Hace tres años fue el Sínodo de la Sinodalidad, y se ha ido también en la ruta de la sinodalidad: de ser sinodales, que nosotros en nuestra Iglesia vayamos teniendo esa actitud sinodal para ir colaborando en este proyecto de una Iglesia como quiere Jesucristo nuestro Señor [10:52].

Pues ¡qué hermoso que nos encontremos hoy para expresar nuestra fraternidad, para sentirnos hijos de Dios! [11:14].

Y también quiero decirles que a mí me alegra mucho también que hoy el Seminario también organice su kermés, porque yo valoro mucho el cariño que se le tiene al Seminario y el cariño que se tiene a los sacerdotes [11:29]. Yo conozco muy bien también la economía del Seminario y también las dimensiones que se llevan, y realmente nuestro Seminario sale adelante por todos: por la colecta del Seminario, por los bienhechores y también por la Providencia sale adelante [11:50]. Y qué bueno que hoy sea una oportunidad para convivir con los seminaristas, con los padres, con los hermanos y hermanas de los grupos y movimientos, y que se conozca más nuestro Seminario [12:16]. Es una oportunidad para seguir promoviendo las vocaciones, para convivir, para compartir y también para aumentar nuestro cariño por nuestro Seminario [12:27].

Pues que la Virgen de los Remedios interceda por nosotros; y también qué bueno que hoy tenemos aquí presente la memoria de este gran santo, San Francisco de Asís, que también interceda por nuestra Iglesia y por cada una de nuestras familias [12:49].

Así sea [13:01].

 

+José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla