SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

December 12, 2022


SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

 

«¿Qué no estoy yo aquí, que soy tu Madre?»

 

Muy queridos hermanos, hermanas, en Cristo Jesús:

Hoy es un día muy especial para la Iglesia, especialmente para nosotros los mexicanos, porque celebramos la solemnidad de la Virgen María de Guadalupe.

Primeramente quiero que recordemos que este acontecimiento de las apariciones de la Virgen de Guadalupe sucedieron diez años después de la conquista de México, de Tenochtitlán, en 1531. Habían pasado diez años y los españoles habían dejado con mucha tristeza a mucha gente, porque se quedaron sin tierras, sin ilusiones, sin esperanzas.

En ese contexto se le aparece la Virgen de Guadalupe a un indio, a Juan Diego, y se le aparece para darle un mensaje, Ella quería que se le construyera un templo para que fuéramos a visitarla y encontráramos esperanza y consuelo. Para esto, Juan Diego tenía que ir con el primer obispo de México, Fray Juan de Zumárraga, porque la Virgen eligió a Juan Diego como embajador. Él fue y sabemos la historia, cómo no le fue fácil llegar con el obispo. Juan Diego tuvo la oportunidad y le dijo al obispo los sentimientos y todo lo que la Virgen de Guadalupe le había dicho y el obispo pidió una prueba.

Era este tiempo de frío, diciembre, y entonces ocurren varias apariciones de la Virgen de Guadalupe. Finalmente cuando Juan Diego va a entregar el la rosas como señal, suelta su tilma y queda grabada la imagen de la Virgen de Guadalupe. Esto está sustentado por la tradición, no es una invención, es una realidad.

Estamos solamente a diez kilómetros de la Basílica de Guadalupe, vivimos muy de cerca este acontecimiento donde la Virgen se apareció y tomó nuestra cultura, su rostro moreno, cada parte de la tilma tiene un significado muy profundo, Ella quiso quedarse con nosotros, no ha hecho nada semejante con otro país, y yo creo que nosotros tenemos que animarnos, porque tenemos una Madre que nos anima, una Madre que nos ama, una Madre que intercede por nosotros ante su hijo Jesucristo.

Solamente faltan 9 años para que celebremos los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, hoy se cumplen 491 años de estas apariciones. Los obispos de México juntos hemos decidido hacer un novenario, 9 años de preparación, donde se irán indicando cada uno de los temas para cada año y que tendrán una catequesis. De tal manera que cuando celebremos los 500 años hayamos mejorado nuestra vida como personas, como cristianos, como hijos de Dios.

«¿Qué no estoy yo aquí, que soy tu Madre?» Hoy vamos a pedirle a nuestra Madre Santísima por la paz en el mundo entero, por la paz en México, un país donde hay tanta violencia, basta ver los noticieros, los periódicos, para ver cuánta muerte hay, y eso no lo quiere Dios, no lo quiere la Virgen de Guadalupe. Hoy pedimos también por los migrantes, hay mucha gente que tiene que salir de su país porque las condiciones son muy complicadas, que también encuentren en nosotros comprensión, apoyo, solicitud. Pedimos por los hermanos que se encuentran en los reclusorios, nuestros hermanos presos, que también sufren, para que se rehabiliten y puedan salir a integrarse en la sociedad. Pedimos por los enfermos, que son muchos, enfermos que están solos y que también esperan de nosotros una palabra, un apoyo en cuanto a nuestras posibilidades. Pidamos también por los jóvenes, aquellos jóvenes que están sumidos en los vicios, en la droga, en aquellas cosas que hacen tanto mal, que tienen como signo la cultura de la muerte.

Hoy es un día de flores, de fiesta, de decirle a nuestra Madre que la amamos, de decirle que nos bendiga, y no solamente pedir por nuestra familia, sino también, como le decía, pedir por aquellos que más lo necesitan.

Tenemos nosotros la gracia de tener aquí a nuestra Madre la Virgen de los Remedios, Ella llegó diez años antes a estas tierras, la trajeron de España. Queremos pedirle a la Virgen de los Remedios que remedie nuestros males, y a la Virgen de Guadalupe que nos siga protegiendo. Ella ha estado en los momentos claves de nuestra historia, todos estos 491 años ha acompañado al pueblo mexicano y ahora el pueblo se desborda –se calculan 10 millones de personas en la Basílica que quieren manifestar su amor a la Virgen estos días– y ustedes también han venido porque la aman y porque confiamos en Ella.

Recuerden ustedes el primer milagro que realizó la Virgen, cuando estaba en una boda en Caná de Galilea. Se terminó el vino y los novios estaban muy preocupados. Le tenían mucha confianza a María, que había sido invitada a la fiesta, y entonces Ella les dijo: «Vayan con Jesús y hagan lo que Él les diga». Siempre María intercede por nosotros.

Así es que hoy, con mucho cariño, con mucho amor, con mucha fe, le hablamos a nuestra Madre para decirle que escuche nuestras plegarias y que también nosotros queremos comprometernos, no solamente es pedir, sino también Ella nos pide a nosotros que hagamos lo que Jesús nos diga, que sigamos sus huellas.

Que Dios bendiga a nuestro pueblo de México, bendiga América y bendiga a todo el mundo, para que el proyecto de Dios llegue al corazón de mucha, mucha gente. Así sea. 

 

+José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla